
A través de un comunicado público dirigido a la Presidenta de la República, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, y al Gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, la Fundación Arturo Herrera Cabañas (FAHC) denunció un intento de desalojo del edificio histórico que ha ocupado durante los últimos 26 años en el Centro Histórico de Pachuca.
Con 32 años de trayectoria dedicada a la promoción de la cultura, el arte y el deporte, la Fundación señala que el gobierno estatal pretende retirarles el inmueble ubicado en la calle Allende 113.
Según el documento firmado por la presidenta de la organización, la Dra. Irma Eugenia Gutiérrez Mejía, esta acción representa un golpe a un espacio que resguarda más de 40,000 libros, archivos históricos de la época revolucionaria y obras de artistas de renombre como Tamayo y artistas locales.
La historia de la sede se remonta a hace más de dos décadas, cuando el voluntariado rescató una casona abandonada que pertenecía a la SCT y que presentaba graves daños estructurales tras el huracán Pauline.
Tras invertir recursos propios y de la familia Herrera Gutiérrez para su rehabilitación, la Fundación solicitó formalmente el uso del espacio al enterarse de que la propiedad pertenecía al estado y que existían planes para convertirla en un estacionamiento.
El argumento actual de las autoridades para el desalojo se basa en la existencia de una barra de café dentro de las instalaciones, la cual el gobierno califica como un «objetivo de lucro». Sin embargo, la FAHC aclara que son una asociación civil sin fines de lucro, no reciben presupuesto estatal, y que los ingresos del café se destinan íntegramente a financiar las actividades culturales gratuitas, talleres y el mantenimiento del recinto.
La Fundación ha calificado el proceso de desalojo como una violación al artículo 14 de la Constitución, señalando que se intenta ejecutar sin un juicio previo, aprovechando una ley local. Ante esta situación, han informado que ya han solicitado un amparo legal para proteger su permanencia.
«Desalojar injustamente a la fundación nos duele a todos: a la sociedad, a los artistas y a los grupos sociales que dan vida a nuestra cultura», dicta el comunicado. A pesar de la incertidumbre, la institución asegura que su voluntad sigue intacta y que buscarán el apoyo de la sociedad civil y colectivos artísticos para mantenerse «de pie» y continuar con su labor de difusión cultural en Hidalgo.