
Este fin de semana estuvo lleno de música y emociones de la mano de Enjambre, quienes ofrecieron dos presentaciones consecutivas que dejaron a los asistentes maravillados. Desde el sábado ya se sentía un ambiente tremendo en el lugar, con gente llegando desde temprano y una vibra increíble en las afueras del recinto (algo que pudimos comprobar gracias a que asistimos al concierto de Ladrones en el Pabellón Oeste)


La experiencia del domingo tuvo su propia dosis de drama y suerte para nosotros. Ya dábamos por perdido el poder entrar a esta segunda fecha porque no teníamos acceso, pero la suerte estuvo de nuestro lado.


Checando en las redes sociales nos encontramos con una persona que estaba ofreciendo un boleto de último momento. Sabíamos que comprar entradas por internet a desconocidos tiene su riesgo y más a la hora de la entrada, pero nos arriesgamos, le compramos el boleto y, para nuestra alegría, ¡pudimos pasar sin ningún problema!

Ya dentro del lugar, la vivencia fue inmejorable. Pasamos una velada fabulosa rodeados de la energía del público y, sobre todo, por la entrega que dio la agrupación zacatecana sobre el escenario. Enjambre actuó de forma espectacular, tocando durante tres horas seguidas en esta jornada dominical.

Fue un fin de semana memorable para recordar, de esos que te dejan con la garganta raspada de tanto cantar pero con una gran sonrisa por haber sido parte de algo tan especial. Ahora a esperar el concierto que dará Enjambre en nuestra natal Pachuca… Esperamos tener la misma suerte.
Fotos: Luna Negra/Yael Martínez Noguez